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AGROEXPORTACIÓN EN LAMBAYEQUE

Tuve la oportunidad de asistir a la Feria Expoalimentaria, realizada en los locales del Pentagonito en Lima. En la inauguración del Seminario Internacional de Frutas y Hortalizas, que fue parte de esta feria, se destacó que la agroexportación tiene demanda a pesar de la crisis financiera.

A través de la oficina de Promoción Económica del Ministerio de Relaciones Exteriores, se concluyó que la crisis internacional no redujo la demanda. “Como prueba de ello, la producción de espárragos se incrementó en 4,76% en los últimos siete meses con respecto al 2008”, expresó su director ejecutivo Elard Escala Sánchez-Barreto.
En el caso de las frutas, el 82% exportado es en presentación fresca, principalmente paltas, mangos, uvas y bananas, mientras que en hortalizas el 70% se exporta congelada, en conserva, seca o deshidratada. “Esto demuestra el posicionamiento de nuestros productos en sus diversas presentaciones” remarcó el funcionario.

En tanto, la consejera económica comercial del Perú en Washington, Ana María Deustua, señaló que existen algunas partidas arancelarias que los peruanos no aprovechan, como son los quesos andinos, los productos orgánicos, etc.

El presidente de la Asociación de Exportadores (ADEX), José Luis Silva Martinot, adelantó que la Feria Expoalimentaria no solo recibirá el próximo año a exportadores locales sino del resto de América Latina, gracias al éxito que tuvo en su primera edición.

¿Qué se nos viene para nuestra Región? Primero la incorporación de 30,000 hectáreas que se utilizarán para cultivos de agro exportación del proyecto Olmos; la asociatividad de los comuneros de las diferentes comunidades como Santa Lucía, Mórrope entre otras que permitirá incorporar en una primera etapa 35,000 hectáreas; la reconversión de parte de las tierras de las empresas agroindustriales como Pomalca, Pucalá, Tumán para diversificar, así como la reconversión de cultivos tradicionales en diferentes zonas de nuestros valles como Pítipo, Túcume, Monsefú.

En concreto, Lambayeque va camino seguro de convertirse en la primera Región a nivel nacional y no solo nacional, diría, sino en una potencia a nivel latinoamericano en la producción de cultivos agroexportables.

Si tenemos un local de la Región en la salida a Pomalca en donde funciona la Feria Ganadera, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) y además sirve como depósito de la maquinaria agrícola del Ministerio de Agricultura (MINAG) ¿Porqué no prepararnos y contar con un local que admita realizar a nivel mundial una feria agro exportadora que propicie una mayor demanda hotelera, servicios etc. como sucede con la Convención Minera PERUMIN con visitantes que superan los 15,000 ciudadanos?. Este año dicho evento le dejó a la Ciudad Blanca 45 millones de soles y están a puertas de inaugurar el Duodécimo Foro Interamericano de la Microempresa (Foromic 2009). En Lambayeque, la exposición de nuestros productos puede complementarse con la visita a los museos. Se trata de un reto que es necesario asumir.

Juan José Salazar García

AGROEXPORTACIÓN EN LAMBAYEQUE

Tuve la oportunidad de asistir a la Feria Expoalimentaria, realizada en los locales del Pentagonito en Lima. En la inauguración del Seminario Internacional de Frutas y Hortalizas, que fue parte de esta feria, se destacó que la agroexportación tiene demanda a pesar de la crisis financiera.

A través de la oficina de Promoción Económica del Ministerio de Relaciones Exteriores, se concluyó que la crisis internacional no redujo la demanda. “Como prueba de ello, la producción de espárragos se incrementó en 4,76% en los últimos siete meses con respecto al 2008”, expresó su director ejecutivo Elard Escala Sánchez-Barreto.
En el caso de las frutas, el 82% exportado es en presentación fresca, principalmente paltas, mangos, uvas y bananas, mientras que en hortalizas el 70% se exporta congelada, en conserva, seca o deshidratada. “Esto demuestra el posicionamiento de nuestros productos en sus diversas presentaciones” remarcó el funcionario.

En tanto, la consejera económica comercial del Perú en Washington, Ana María Deustua, señaló que existen algunas partidas arancelarias que los peruanos no aprovechan, como son los quesos andinos, los productos orgánicos, etc.

El presidente de la Asociación de Exportadores (ADEX), José Luis Silva Martinot, adelantó que la Feria Expoalimentaria no solo recibirá el próximo año a exportadores locales sino del resto de América Latina, gracias al éxito que tuvo en su primera edición.

¿Qué se nos viene para nuestra Región? Primero la incorporación de 30,000 hectáreas que se utilizarán para cultivos de agro exportación del proyecto Olmos; la asociatividad de los comuneros de las diferentes comunidades como Santa Lucía, Mórrope entre otras que permitirá incorporar en una primera etapa 35,000 hectáreas; la reconversión de parte de las tierras de las empresas agroindustriales como Pomalca, Pucalá, Tumán para diversificar, así como la reconversión de cultivos tradicionales en diferentes zonas de nuestros valles como Pítipo, Túcume, Monsefú.

En concreto, Lambayeque va camino seguro de convertirse en la primera Región a nivel nacional y no solo nacional, diría, sino en una potencia a nivel latinoamericano en la producción de cultivos agroexportables.

Si tenemos un local de la Región en la salida a Pomalca en donde funciona la Feria Ganadera, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) y además sirve como depósito de la maquinaria agrícola del Ministerio de Agricultura (MINAG) ¿Porqué no prepararnos y contar con un local que admita realizar a nivel mundial una feria agro exportadora que propicie una mayor demanda hotelera, servicios etc. como sucede con la Convención Minera PERUMIN con visitantes que superan los 15,000 ciudadanos?. Este año dicho evento le dejó a la Ciudad Blanca 45 millones de soles y están a puertas de inaugurar el Duodécimo Foro Interamericano de la Microempresa (Foromic 2009). En Lambayeque, la exposición de nuestros productos puede complementarse con la visita a los museos. Se trata de un reto que es necesario asumir.

Juan José Salazar García

QUÉ HACER CON NUESTRA SEGURIDAD CIUDADANA

La Seguridad Ciudadana es la situación donde todos nos encontramos libres de cualquier riesgo, personal y patrimonial, así como desempeñando nuestros deberes y derechos constitucionales sin ninguna limitación. Se trata de una acción integrada de las autoridades y la comunidad, para garantizar la certeza del ejercicio de los derechos y libertades de todos, en orden a preservar la convivencia ciudadana.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) define la Seguridad Ciudadana como “la condición personal, objetiva y subjetiva, de encontrarse libre de violencia o amenaza de violencia o despojo intencional por parte de otros.”

En nuestra región, en las últimas semanas han sucedido hechos que motivan la reacción natural de los ciudadanos clamando por orden y tranquilidad social; que se ponga fin a la violencia: asaltos, secuestros, que se producen a plena luz del día, poniendo en peligro la integridad de los lambayecanos.

QUÉ HACER CON NUESTRA SEGURIDAD CIUDADANA

La Seguridad Ciudadana es la situación donde todos nos encontramos libres de cualquier riesgo, personal y patrimonial, así como desempeñando nuestros deberes y derechos constitucionales sin ninguna limitación. Se trata de una acción integrada de las autoridades y la comunidad, para garantizar la certeza del ejercicio de los derechos y libertades de todos, en orden a preservar la convivencia ciudadana.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) define la Seguridad Ciudadana como “la condición personal, objetiva y subjetiva, de encontrarse libre de violencia o amenaza de violencia o despojo intencional por parte de otros.”

En nuestra región, en las últimas semanas han sucedido hechos que motivan la reacción natural de los ciudadanos clamando por orden y tranquilidad social; que se ponga fin a la violencia: asaltos, secuestros, que se producen a plena luz del día, poniendo en peligro la integridad de los lambayecanos.

¿QUÉ SUCEDE CON LOS NÚCLEOS EJECUTORES?

Es difícil concebir que jefes de organismos, opuestos o discrepantes con el Gobierno, asignen fondos para la ejecución de obras a través de Núcleos Ejecutores. Citaré un par de ejemplos: la Municipalidad Provincial de Trujillo y el Gobierno Regional de Puno. Los que sí aceptarán a rajatabla esta propuesta son los Ministerios cercanos al partido de Gobierno, Municipios y Regiones afines.

Esta sola posibilidad es la que genera suspicacia, por la falta de transparencia y la posibilidad de que agentes del Estado partidarizados terminen entregando dinero a núcleos con dirigencias también partidarizadas, lo que podría llevar a colusión y sobre todo al uso de fondos en obras de dudosa necesidad.

No creo que la discusión esté en que se necesita mayor celeridad para la ejecución de obras en nuestro país, más aún tratándose de pequeñas obras, aulas, puentes, canales, pequeños reservorios, las cuales están año tras año a la espera de que se ejecuten. El problema está en que esto pueda llevar a mayores índices de descrédito si no se dan los mecanismos de transparencia en el uso de estos fondos y podría terminar siendo peor el remedio que la enfermedad.

Por ello planteamos que además de cumplir con los requisitos establecidos como la presencia de la población organizada, jóvenes, comunidades, en Núcleos Ejecutores, así como la supervisión técnica a cargo de Foncodes, las municipalidades distritales y provinciales, gobiernos regionales o instituciones públicas; estos fondos sean canalizados vía un fideicomiso bancario donde intervenga no sólo el Banco de la Nación que de por sí tendrá la gran mayoría de proyectos en las zonas rurales y distritos al interior del País sino la banca privada, lo que permitirá monitorear el desembolso contra el cumplimiento de las metas establecidas.

Si bien se dirá que todo fideicomiso tiene un costo, consideramos que las soluciones alternativas como el control inadecuado, vía más burocracia, tendrían un costo mucho mayor.

Este planteamiento complementa el acertado enfoque de entregar fondos para la realización de necesidades sentidas y profundas de nuestra población, en particular de las zonas rurales y más remotas de nuestro país, pero en los sustantivo, brinda un modelo de transparencia en el uso de los fondos públicos que son patrimonio de todos los peruanos.

Quisiera agregar que en el recorrido que he realizado en diferentes comunidades de la Región Lambayeque he constatado que este modelo funciona como en el caso de Mórrope que es un ejemplo para quienes quisieran evaluar esta alternativa.

Para pasar de la declaración del mensaje del 28 de Julio a los hechos, resulta factible destinar fondos que no se han utilizado (sin tocar los presupuestos de las municipalidades ni regiones) vía crédito suplementario. Estos primeros 700 millones de soles permitirían iniciar los 2000 primeros proyectos, los mismos que deben priorizarse en las zonas rurales de mayor pobreza.


Juan José Salazar García

¿QUÉ SUCEDE CON LOS NÚCLEOS EJECUTORES?

Es difícil concebir que jefes de organismos, opuestos o discrepantes con el Gobierno, asignen fondos para la ejecución de obras a través de Núcleos Ejecutores. Citaré un par de ejemplos: la Municipalidad Provincial de Trujillo y el Gobierno Regional de Puno. Los que sí aceptarán a rajatabla esta propuesta son los Ministerios cercanos al partido de Gobierno, Municipios y Regiones afines.

Esta sola posibilidad es la que genera suspicacia, por la falta de transparencia y la posibilidad de que agentes del Estado partidarizados terminen entregando dinero a núcleos con dirigencias también partidarizadas, lo que podría llevar a colusión y sobre todo al uso de fondos en obras de dudosa necesidad.

No creo que la discusión esté en que se necesita mayor celeridad para la ejecución de obras en nuestro país, más aún tratándose de pequeñas obras, aulas, puentes, canales, pequeños reservorios, las cuales están año tras año a la espera de que se ejecuten. El problema está en que esto pueda llevar a mayores índices de descrédito si no se dan los mecanismos de transparencia en el uso de estos fondos y podría terminar siendo peor el remedio que la enfermedad.

Por ello planteamos que además de cumplir con los requisitos establecidos como la presencia de la población organizada, jóvenes, comunidades, en Núcleos Ejecutores, así como la supervisión técnica a cargo de Foncodes, las municipalidades distritales y provinciales, gobiernos regionales o instituciones públicas; estos fondos sean canalizados vía un fideicomiso bancario donde intervenga no sólo el Banco de la Nación que de por sí tendrá la gran mayoría de proyectos en las zonas rurales y distritos al interior del País sino la banca privada, lo que permitirá monitorear el desembolso contra el cumplimiento de las metas establecidas.

Si bien se dirá que todo fideicomiso tiene un costo, consideramos que las soluciones alternativas como el control inadecuado, vía más burocracia, tendrían un costo mucho mayor.

Este planteamiento complementa el acertado enfoque de entregar fondos para la realización de necesidades sentidas y profundas de nuestra población, en particular de las zonas rurales y más remotas de nuestro país, pero en los sustantivo, brinda un modelo de transparencia en el uso de los fondos públicos que son patrimonio de todos los peruanos.

Quisiera agregar que en el recorrido que he realizado en diferentes comunidades de la Región Lambayeque he constatado que este modelo funciona como en el caso de Mórrope que es un ejemplo para quienes quisieran evaluar esta alternativa.

Para pasar de la declaración del mensaje del 28 de Julio a los hechos, resulta factible destinar fondos que no se han utilizado (sin tocar los presupuestos de las municipalidades ni regiones) vía crédito suplementario. Estos primeros 700 millones de soles permitirían iniciar los 2000 primeros proyectos, los mismos que deben priorizarse en las zonas rurales de mayor pobreza.


Juan José Salazar García

RECUPERACIÓN DEL PALACIO MUNICIPAL

No es la intención generar controversias, ni discusiones; solo trasmitir el sentir de un ciudadano común y corriente.
Tengo el mejor de los conceptos del arquitecto Jorge Cosmópolis Bullón, por su trayectoria profesional, personal, por ser testigo de excepción de la imagen que de él tienen los alumnos de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo como su catedrático. Lo valoran como uno de los mejores.
Con esta aclaración, quiero decir que la reconstrucción del local de la Municipalidad Provincial de Chiclayo (MPCH), está en buenas manos.
He tomado conocimiento de que el local de la MPCH –declarado el 30 de junio de 1986 como Patrimonio Cultural de la Nación-, está considerado explícitamente como Monumento Histórico por Ley Nº 24047; no así el local del ex Hotel Royal y ahora Ripley; para la mayoría de ciudadanos de similar importancia, inclusive como otras edificaciones del parque principal.
El Instituto Nacional de Cultura, por razones que no son de conocimiento público -que es parte del misterio del funcionamiento de este organismo- no exigía la conservación integral del ex Hotel Royal, por lo que fue el Poder Judicial quien finalmente les dio la razón a los proyectistas para que sólo se conservara la fachada.
Para los fines pertinentes, queda claro que hay una diferencia, que el local MPCH será restaurado integralmente; pero en su conjunto todo este proceso no ha sido difundido adecuadamente.
Lo que sí conoce el taxista, el ciudadano que en su movilidad circula diariamente por el centro de Chiclayo, el peatón que se dirige a su trabajo, el que tiene que hacer sus trámites en diferentes oficinas públicas y privadas, es que estamos cerca a cumplir tres años del terrible acto de destrucción por el incendio provocado. Se pasa, pues, dificultades y riesgos para transitar normalmente.
Confiamos que en este 7 de setiembre -al cumplirse un aniversario más de su destrucción- se entregue esta obra, que por lo demás tenemos conocimiento será de extraordinaria belleza, con el Museo de la Ciudad, la Sala de Arte Temporal y Permanente y el Museo Histórico. Asimismo, que se anuncie la construcción del nuevo local administrativo. Otro anhelo es que su reapertura sea en un acto especial, con la mayor jerarquía y participación de todos los sectores de nuestra sociedad.
Lo que el ciudadano de a pie no entiende -y con ello termino- es cómo Ripley, empresa privada, anuncia que para noviembre de este año estará siendo inaugurado este complejo comercial y una entidad del estado, como la MPCH, haya demorado tanto la reconstrucción de tan importante edificio público.
Más allá de las limitaciones por los sistemas de control, las exigencias burocráticas del INC, cumplir con los requisitos de los presupuestos municipales etc. etc. lo que anhela el ciudadano que tributa sus impuestos es que algún día la administración pública tenga un manejo diferente, que se haga realidad la tan ansiada Reforma del Estado, con la distribución oportuna y bien encaminada de los recursos de todos los peruanos.
Ese día la población estará más cerca de sus autoridades, aportará sus pagos y contribuciones con mayor satisfacción y se consolidará el sistema democrático.
Juan José Salazar García

RECUPERACIÓN DEL PALACIO MUNICIPAL

No es la intención generar controversias, ni discusiones; solo trasmitir el sentir de un ciudadano común y corriente.
Tengo el mejor de los conceptos del arquitecto Jorge Cosmópolis Bullón, por su trayectoria profesional, personal, por ser testigo de excepción de la imagen que de él tienen los alumnos de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo como su catedrático. Lo valoran como uno de los mejores.
Con esta aclaración, quiero decir que la reconstrucción del local de la Municipalidad Provincial de Chiclayo (MPCH), está en buenas manos.
He tomado conocimiento de que el local de la MPCH –declarado el 30 de junio de 1986 como Patrimonio Cultural de la Nación-, está considerado explícitamente como Monumento Histórico por Ley Nº 24047; no así el local del ex Hotel Royal y ahora Ripley; para la mayoría de ciudadanos de similar importancia, inclusive como otras edificaciones del parque principal.
El Instituto Nacional de Cultura, por razones que no son de conocimiento público -que es parte del misterio del funcionamiento de este organismo- no exigía la conservación integral del ex Hotel Royal, por lo que fue el Poder Judicial quien finalmente les dio la razón a los proyectistas para que sólo se conservara la fachada.
Para los fines pertinentes, queda claro que hay una diferencia, que el local MPCH será restaurado integralmente; pero en su conjunto todo este proceso no ha sido difundido adecuadamente.
Lo que sí conoce el taxista, el ciudadano que en su movilidad circula diariamente por el centro de Chiclayo, el peatón que se dirige a su trabajo, el que tiene que hacer sus trámites en diferentes oficinas públicas y privadas, es que estamos cerca a cumplir tres años del terrible acto de destrucción por el incendio provocado. Se pasa, pues, dificultades y riesgos para transitar normalmente.
Confiamos que en este 7 de setiembre -al cumplirse un aniversario más de su destrucción- se entregue esta obra, que por lo demás tenemos conocimiento será de extraordinaria belleza, con el Museo de la Ciudad, la Sala de Arte Temporal y Permanente y el Museo Histórico. Asimismo, que se anuncie la construcción del nuevo local administrativo. Otro anhelo es que su reapertura sea en un acto especial, con la mayor jerarquía y participación de todos los sectores de nuestra sociedad.
Lo que el ciudadano de a pie no entiende -y con ello termino- es cómo Ripley, empresa privada, anuncia que para noviembre de este año estará siendo inaugurado este complejo comercial y una entidad del estado, como la MPCH, haya demorado tanto la reconstrucción de tan importante edificio público.
Más allá de las limitaciones por los sistemas de control, las exigencias burocráticas del INC, cumplir con los requisitos de los presupuestos municipales etc. etc. lo que anhela el ciudadano que tributa sus impuestos es que algún día la administración pública tenga un manejo diferente, que se haga realidad la tan ansiada Reforma del Estado, con la distribución oportuna y bien encaminada de los recursos de todos los peruanos.
Ese día la población estará más cerca de sus autoridades, aportará sus pagos y contribuciones con mayor satisfacción y se consolidará el sistema democrático.
Juan José Salazar García

COMPROMISO DE LAS UNIVERSIDADES CON LA REGIÓN

Somos una región sobrediagnosticada. Nos faltarían páginas para documentar lo que no funciona o camina mal en Lambayeque: la falta de servicios básicos, componente clave para reducir la pobreza, los proyectos de electrificación rural -esa luz que no llega nunca y se espera tanto-, educación técnica, mejoras en la productividad del campo con sistemas de riego tecnificado y reforestación.
Tantas necesidades populares de bajo costo y solución sencilla, pero que no cuentan con perfiles; una necesidad sentida por la población que, al llegar a la Región, se encuentra con que no estaba presupuestada. Resultado: frustraciones y falta de legitimidad de las autoridades regionales.
Hay una visión del poder que mira las necesidades del pueblo como una carga. Yo veo al pueblo de Lambayeque como un inmenso activo y una fuerza de cambio que debe tener las facilidades para forjar su propio camino.
No hay que hacer las cosas por el pueblo; eso es asistencialismo. Hay que racionalizar los recursos y potenciarlos. Buena parte de nuestro crecimiento ha sido con un poder regional lejano. Nosotros planteamos una descentralización efectiva de los fondos para que sean las comunidades las gestoras de sus necesidades, pero con supervisión técnica.
Nuestra región rural requiere miles de pequeños proyectos que cubran necesidades básicas y que ningún gobierno regional podrá resolver con centralismo. Debemos contar con un Banco de Proyectos Regionales actualizado, que cumpla con las exigencias de los organismos técnicos nacionales e internacionales. Pero, sobre todo, con el concurso de las Universidades e Institutos Técnicos de la región, cuyo compromiso con el destino regional es ineludible. Tienen una misión, clave para contribuir con nuestro desarrollo.
Este compromiso parte de la premisa que nuestro pueblo es un activo para aportar una inmensa capacidad de trabajo; pero necesita orientación técnica, supervisión y capacidad de profesionales de nuestras universidades, para que apoyen con su ciencia y su saber a que esas pequeñas necesidades de las comunidades alejadas, se realicen. Que los miles de pequeños proyectos que se necesita ejecutar, sean técnicamente viables, seguros para la población.
El rol de la Región es facilitar recursos económicos y materiales. La comunidad aporta su trabajo y compromiso para una obra que le compete y necesita; y la Universidad aporta el control de calidad, la certificación requerida, para que las obras se realicen con los estándares esperados.
En lo referente a Investigación, Innovación y Desarrollo, la Región debe transferir fondos a las Universidades comprometidas en ponernos a la altura de las regiones más importantes del mundo.
Cualquier proyecto educativo en nuestra región, debe debatirse responsablemente, considerando las aspiraciones y necesidades de los jóvenes. Hay demasiadas ilusiones y anhelos en juego y es necesario que en su concreción participen todos los sectores.
Cercano está Chile, donde al compromiso de la Universidad con el desarrollo del país y de las regiones se le denomina Universidad con sentido Público.
Los objetivos y necesidades regionales deben estar presentes en el desarrollo estratégico y en los planes de expansión de cada centro superior de la Región Lambayeque.
¿Es esto posible? Sin duda. Lo importante es que los mecanismos institucionales existen. Todos los ingredientes están presentes. Lo que se requiere es orden. Un nuevo orden para el cambio de la región como facilitador y gestor de recursos, para el cambio en la percepción de nuestro pueblo como activo y fuerza laboral, y en la visión de la Universidad como participante y no como espectador del cambio.
En ello está puesto todo mi empeño y mi compromiso con la Región Lambayeque.

Juan José Salazar García

COMPROMISO DE LAS UNIVERSIDADES CON LA REGIÓN

Somos una región sobrediagnosticada. Nos faltarían páginas para documentar lo que no funciona o camina mal en Lambayeque: la falta de servicios básicos, componente clave para reducir la pobreza, los proyectos de electrificación rural -esa luz que no llega nunca y se espera tanto-, educación técnica, mejoras en la productividad del campo con sistemas de riego tecnificado y reforestación.
Tantas necesidades populares de bajo costo y solución sencilla, pero que no cuentan con perfiles; una necesidad sentida por la población que, al llegar a la Región, se encuentra con que no estaba presupuestada. Resultado: frustraciones y falta de legitimidad de las autoridades regionales.
Hay una visión del poder que mira las necesidades del pueblo como una carga. Yo veo al pueblo de Lambayeque como un inmenso activo y una fuerza de cambio que debe tener las facilidades para forjar su propio camino.
No hay que hacer las cosas por el pueblo; eso es asistencialismo. Hay que racionalizar los recursos y potenciarlos. Buena parte de nuestro crecimiento ha sido con un poder regional lejano. Nosotros planteamos una descentralización efectiva de los fondos para que sean las comunidades las gestoras de sus necesidades, pero con supervisión técnica.
Nuestra región rural requiere miles de pequeños proyectos que cubran necesidades básicas y que ningún gobierno regional podrá resolver con centralismo. Debemos contar con un Banco de Proyectos Regionales actualizado, que cumpla con las exigencias de los organismos técnicos nacionales e internacionales. Pero, sobre todo, con el concurso de las Universidades e Institutos Técnicos de la región, cuyo compromiso con el destino regional es ineludible. Tienen una misión, clave para contribuir con nuestro desarrollo.
Este compromiso parte de la premisa que nuestro pueblo es un activo para aportar una inmensa capacidad de trabajo; pero necesita orientación técnica, supervisión y capacidad de profesionales de nuestras universidades, para que apoyen con su ciencia y su saber a que esas pequeñas necesidades de las comunidades alejadas, se realicen. Que los miles de pequeños proyectos que se necesita ejecutar, sean técnicamente viables, seguros para la población.
El rol de la Región es facilitar recursos económicos y materiales. La comunidad aporta su trabajo y compromiso para una obra que le compete y necesita; y la Universidad aporta el control de calidad, la certificación requerida, para que las obras se realicen con los estándares esperados.
En lo referente a Investigación, Innovación y Desarrollo, la Región debe transferir fondos a las Universidades comprometidas en ponernos a la altura de las regiones más importantes del mundo.
Cualquier proyecto educativo en nuestra región, debe debatirse responsablemente, considerando las aspiraciones y necesidades de los jóvenes. Hay demasiadas ilusiones y anhelos en juego y es necesario que en su concreción participen todos los sectores.
Cercano está Chile, donde al compromiso de la Universidad con el desarrollo del país y de las regiones se le denomina Universidad con sentido Público.
Los objetivos y necesidades regionales deben estar presentes en el desarrollo estratégico y en los planes de expansión de cada centro superior de la Región Lambayeque.
¿Es esto posible? Sin duda. Lo importante es que los mecanismos institucionales existen. Todos los ingredientes están presentes. Lo que se requiere es orden. Un nuevo orden para el cambio de la región como facilitador y gestor de recursos, para el cambio en la percepción de nuestro pueblo como activo y fuerza laboral, y en la visión de la Universidad como participante y no como espectador del cambio.
En ello está puesto todo mi empeño y mi compromiso con la Región Lambayeque.

Juan José Salazar García

CONOZCO LOS PROBLEMAS DE LA REGIÓN

Nos conocemos.
Creo en la agricultura, en los agricultores, porque los conozco de siempre. Mi abuelo Ricardo, mi padre, “Chiquitín”, mis hijos; generaciones van, vienen, seguirán algunos de mis nietos; no lo dudo. Cerca al sol, la tierra, el agua, el ganado, las alegrías, decepciones, logros, superviviendo, no pierdo las esperanzas de que pronto se nos dará el lugar que merecemos, se hará realidad el sueño de siempre de justicia social.
He trabajado en Pítipo, Huanabal, Pucalá, Piura, Alto Mayo, Cumbaza, Bagua; he tenido la suerte de conocer la mayoría de zonas agrícolas de nuestro Perú y algunos lugares en el mundo. Puedo decir, al final, que no he conocido tierras más pródigas que las nuestras.
Por ello, buscaré acercar la Región a los agricultores; sector en el cual afrontamos muchas dificultades y escasos recursos. Tenemos que involucrarnos más y buscar que seamos más los peruanos con una mentalidad primaria exportadora.
Creo que tenemos mayor potencial de lo que se estima; que tenemos que proteger nuestra actividad, que sea libre de transgénicos, pues tenemos una diversidad de microclimas, tierras de buena calidad, recursos hídricos, y no permitir se pierda nuestro patrimonio natural. Sin embargo, no nos podemos cerrar a los avances de la biotecnología que, adecuadamente evaluada, sea conveniente implantarla en nuestros campos.
Creo en una agricultura orgánica que nos permita encontrar nuevos mercados, con mejores oportunidades.
Conocer como Ministro de Agricultura el Valle frutero de Aconcagua en Chile, donde en medio de parrones, duraznos y paltos para exportación opera responsablemente una instalación minera, la Fundición de Chagres, a diferencia de La Oroya (Junín), me hizo ver que existe un tipo de minería con responsabilidad ambiental que puede ser compatible con nuestro medio ambiente.
Necesitamos una agricultura moderna y competitiva, que sea una herencia valiosa para nuestros hijos; para eso debemos encontrar formas de administración asociativa para corregir las actuales dificultades y permitan la compra de sus insumos y la comercialización de las cosechas, a mejores condiciones.
Recuerdo las luchas del Comité de Defensa de la Pequeña y Mediana Agricultura, que nos costó cárcel incluida en épocas de la dictadura de Velasco, donde nos defendimos de abusos que se estaban cometiendo con la Reforma Agraria. Hoy, como en aquella vez, tenemos que hacer valer nuestros derechos.
Mi experiencia de más de 40 años de agricultor; como directivo en la Junta de Regantes de Ferreñafe; como alcalde en dos oportunidades de mi tierra, Ferreñafe; como Presidente de la Región Nor Oriental del Marañón y como Ministro de Agricultura, me permitió conocer los valles, el origen de las cuencas, lo que me motiva a ratificar el compromiso que tengo con los agricultores.
Hechos concretos ya realizados que reafirman un camino a seguir, son el asfaltado de las carreteras Ferreñafe-Pítipo y Ferreñafe-Mesones Muro, para mejorar la comercialización de los productos agrícolas; los primeros proyectos de electrificación rural; las gestiones para el revestimiento de canales como el de Mochumi; la reconversión de cultivos en Pítipo (paltas); los préstamos otorgados a través de FONDEAGRO a los pequeños agricultores en la Región; el vivero del INIA; y la habilitación de los préstamos de Japón para concretar las canalizaciones de las acequias El Pueblo, Túcume. Otras iniciativas quedaron para su implementación como el seguro agrario, la compra de la deuda de los pequeños agricultores para impedir el remate de sus parcelas; la consolidación del proceso de descentralización de la gestión pública en el sector agrario, para hacerlo irreversible, así como la transferencia de maquinaria, activos, funciones y competencias, (desconcentración administrativa).
Todos estos logros y acciones realizadas son la mejor garantía de que -más allá de nuestra filiación política- los agricultores conocemos nuestros problemas. ESTOY CONVENCIDO QUE LA REGIÓN DEBE ASUMIR ESTE LIDERAZGO.
Les digo que así como creo en la inversión privada de grandes capitales, respetaremos a todos los sectores involucrados en nuestra Región como los pequeños agricultores, parceleros, comuneros, a todos ellos a quienes nunca se les ha permitido participar, para que contribuyan con su experiencia, opinen y decidan lo mejor por ellos mismos; por ejemplo la Comunidad de Mórrope con sus más de 400,000 hectáreas.
Asimismo, lucharemos para que no se sigan perdiendo millones de metros cúbicos en el mar, del proyecto Tinajones; y la construcción de la Represa La Calzada debe ser un objetivo fundamental regional.
Es un tema de confianza. Tú decide.
“Chiquitín”, agricultor, conoce la Región y te conoce.

Juan José Salazar García

CONOZCO LOS PROBLEMAS DE LA REGIÓN

Nos conocemos.
Creo en la agricultura, en los agricultores, porque los conozco de siempre. Mi abuelo Ricardo, mi padre, “Chiquitín”, mis hijos; generaciones van, vienen, seguirán algunos de mis nietos; no lo dudo. Cerca al sol, la tierra, el agua, el ganado, las alegrías, decepciones, logros, superviviendo, no pierdo las esperanzas de que pronto se nos dará el lugar que merecemos, se hará realidad el sueño de siempre de justicia social.
He trabajado en Pítipo, Huanabal, Pucalá, Piura, Alto Mayo, Cumbaza, Bagua; he tenido la suerte de conocer la mayoría de zonas agrícolas de nuestro Perú y algunos lugares en el mundo. Puedo decir, al final, que no he conocido tierras más pródigas que las nuestras.
Por ello, buscaré acercar la Región a los agricultores; sector en el cual afrontamos muchas dificultades y escasos recursos. Tenemos que involucrarnos más y buscar que seamos más los peruanos con una mentalidad primaria exportadora.
Creo que tenemos mayor potencial de lo que se estima; que tenemos que proteger nuestra actividad, que sea libre de transgénicos, pues tenemos una diversidad de microclimas, tierras de buena calidad, recursos hídricos, y no permitir se pierda nuestro patrimonio natural. Sin embargo, no nos podemos cerrar a los avances de la biotecnología que, adecuadamente evaluada, sea conveniente implantarla en nuestros campos.
Creo en una agricultura orgánica que nos permita encontrar nuevos mercados, con mejores oportunidades.
Conocer como Ministro de Agricultura el Valle frutero de Aconcagua en Chile, donde en medio de parrones, duraznos y paltos para exportación opera responsablemente una instalación minera, la Fundición de Chagres, a diferencia de La Oroya (Junín), me hizo ver que existe un tipo de minería con responsabilidad ambiental que puede ser compatible con nuestro medio ambiente.
Necesitamos una agricultura moderna y competitiva, que sea una herencia valiosa para nuestros hijos; para eso debemos encontrar formas de administración asociativa para corregir las actuales dificultades y permitan la compra de sus insumos y la comercialización de las cosechas, a mejores condiciones.
Recuerdo las luchas del Comité de Defensa de la Pequeña y Mediana Agricultura, que nos costó cárcel incluida en épocas de la dictadura de Velasco, donde nos defendimos de abusos que se estaban cometiendo con la Reforma Agraria. Hoy, como en aquella vez, tenemos que hacer valer nuestros derechos.
Mi experiencia de más de 40 años de agricultor; como directivo en la Junta de Regantes de Ferreñafe; como alcalde en dos oportunidades de mi tierra, Ferreñafe; como Presidente de la Región Nor Oriental del Marañón y como Ministro de Agricultura, me permitió conocer los valles, el origen de las cuencas, lo que me motiva a ratificar el compromiso que tengo con los agricultores.
Hechos concretos ya realizados que reafirman un camino a seguir, son el asfaltado de las carreteras Ferreñafe-Pítipo y Ferreñafe-Mesones Muro, para mejorar la comercialización de los productos agrícolas; los primeros proyectos de electrificación rural; las gestiones para el revestimiento de canales como el de Mochumi; la reconversión de cultivos en Pítipo (paltas); los préstamos otorgados a través de FONDEAGRO a los pequeños agricultores en la Región; el vivero del INIA; y la habilitación de los préstamos de Japón para concretar las canalizaciones de las acequias El Pueblo, Túcume. Otras iniciativas quedaron para su implementación como el seguro agrario, la compra de la deuda de los pequeños agricultores para impedir el remate de sus parcelas; la consolidación del proceso de descentralización de la gestión pública en el sector agrario, para hacerlo irreversible, así como la transferencia de maquinaria, activos, funciones y competencias, (desconcentración administrativa).
Todos estos logros y acciones realizadas son la mejor garantía de que -más allá de nuestra filiación política- los agricultores conocemos nuestros problemas. ESTOY CONVENCIDO QUE LA REGIÓN DEBE ASUMIR ESTE LIDERAZGO.
Les digo que así como creo en la inversión privada de grandes capitales, respetaremos a todos los sectores involucrados en nuestra Región como los pequeños agricultores, parceleros, comuneros, a todos ellos a quienes nunca se les ha permitido participar, para que contribuyan con su experiencia, opinen y decidan lo mejor por ellos mismos; por ejemplo la Comunidad de Mórrope con sus más de 400,000 hectáreas.
Asimismo, lucharemos para que no se sigan perdiendo millones de metros cúbicos en el mar, del proyecto Tinajones; y la construcción de la Represa La Calzada debe ser un objetivo fundamental regional.
Es un tema de confianza. Tú decide.
“Chiquitín”, agricultor, conoce la Región y te conoce.

Juan José Salazar García

NOS FALTA CENTROS DE INVESTIGACIÓN MINERA

Nos falta centros de investigación minera
Nos preguntamos cómo compatibilizar la actividad agrícola con el concurso de la minería, si esto es factible o no. Nuestro proyecto agrícola más importante es Olmos, que demandará 200 millones de dólares, parte como inversión pública. Los proyectos mineros, totalmente privados, La Granja y Cañariaco, que impactarán económicamente en la Región, demandarán una inversión de más de 5,000 millones de dólares.
La minería significa importantes ingresos nacionales que se distribuyen a las arcas regionales a través de la ley del canon.
Las preguntas que todos nos hacemos es: cómo garantizar el cumplimiento de los estándares internacionales que aseguran un desarrollo sustentable y sostenible, y que preservan la calidad de vida de las zonas de extracción; cómo afecta la actividad minera a la agricultura, si utiliza malas prácticas en la disposición de desechos tóxicos y no controla el drenaje de aguas ácidas, y la vida misma de los habitantes de un entorno minero.
He comentado en un artículo lo que significó para mí la oportunidad de visitar la fundición de cobre de Chagres en el valle frutero de Aconcagua en Chile (procesa más del doble de La Oroya, en términos simples) pero con responsabilidad ambiental; lo que permite sembrar parrones, duraznos y paltos en sus alrededores. Esta es la minería que debemos promover para aportar fondos importantes que contribuirán al desarrollo de nuevos proyectos en las zonas de mayor pobreza en nuestra región como Cañaris, Incahuasi, Salas, Mórrope, por citar algunas.
Pero, ¿qué nos pasó cuando en Reque una empresa minera (Rio Tinto), una de las más grandes del mundo, quiso instalar un centro de investigación? Por la mentalidad del poblador de Reque pasaron todos los engaños que por décadas han sufrido por el problema de la basura en sus alrededores que no se soluciona todavía. Por esto, un poblador de Reque no va creer que una planta de investigación de minerales no va a contaminar.
Es necesaria y vital la instalación de este tipo de centros de investigación si pretendemos llevar modernidad y competitividad a nuestra Región. Muchos países quisieran que se instalen en sus territorios centros de investigación de excelencia, que mantengan alianzas con centros internacionales dedicados a la investigación, con el objetivo de que se desarrollen soluciones innovadoras en áreas productivas, como la gestión sustentable del agua, la eficiencia energética y las mejoras ambientales.
El desarrollo de estos conocimientos en torno a tecnologías nuevas permite la formación de capital humano de alto nivel. Tenemos varias universidades. Entonces, se debería exigir que un número mínimo de profesionales lambayecanos se incorpore en estos proyectos, para generar capacidad de innovación en nuestra región y no depender siempre de tecnologías foráneas.
En Lambayeque hay también capacidad para instalar plantas de energías renovables no convencionales, como plantas de concentración solar, granjas fotovoltaicas y energía eólica.
Por nuestro alto potencial, deberíamos buscar la creación de un Centro de Energías Renovables, que asociado a nuestras universidades sean una fuente de información y contacto con instituciones de países que llevan la delantera en esta área, como Holanda entre otros.
Pomac es un ejemplo de una cultura de convivencia del hombre con su medio ambiente, que nosotros no hemos sabido apreciarla.
Este Santuario Histórico, Bosque de Pomac, se localiza en el Distrito de Pítipo, provincia de Ferreñafe en cuyo ámbito estuvo el centro económico, político y religioso de la Cultura SICAN o LAMBAYEQUE, una de las culturas indígenas más notables del antiguo Perú. Su rica producción metalúrgica sin parangón en el continente americano, pues ni los Incas ni los Chimús en el Perú, ni los Aztecas de México, tuvieron una producción a gran escala de metal, como sí la tuvieron los eximios metalurgistas y orfebres de Sican, hecha en bronce, oro y plata, como los símbolos destacados de nuestro Perú, como el cuchillo ceremonial “Tumi” y la divinidad de la máscara de ojos alados que representa a Naylamp, que es para la historia del mundo Muchik, el fundador de la primera dinastía de los Reyes Lambayecanos, comparados a Manco Cápac, fundador del Imperio Inca.
Creo que nos ha faltado comunicación, identificación con nuestro pasado, para conciliar lo manifestado referente a nuestra gran producción metalúrgica y el abastecimiento a través de una agricultura orgánica.

Juan José Salazar García

NOS FALTA CENTROS DE INVESTIGACIÓN MINERA

Nos falta centros de investigación minera
Nos preguntamos cómo compatibilizar la actividad agrícola con el concurso de la minería, si esto es factible o no. Nuestro proyecto agrícola más importante es Olmos, que demandará 200 millones de dólares, parte como inversión pública. Los proyectos mineros, totalmente privados, La Granja y Cañariaco, que impactarán económicamente en la Región, demandarán una inversión de más de 5,000 millones de dólares.
La minería significa importantes ingresos nacionales que se distribuyen a las arcas regionales a través de la ley del canon.
Las preguntas que todos nos hacemos es: cómo garantizar el cumplimiento de los estándares internacionales que aseguran un desarrollo sustentable y sostenible, y que preservan la calidad de vida de las zonas de extracción; cómo afecta la actividad minera a la agricultura, si utiliza malas prácticas en la disposición de desechos tóxicos y no controla el drenaje de aguas ácidas, y la vida misma de los habitantes de un entorno minero.
He comentado en un artículo lo que significó para mí la oportunidad de visitar la fundición de cobre de Chagres en el valle frutero de Aconcagua en Chile (procesa más del doble de La Oroya, en términos simples) pero con responsabilidad ambiental; lo que permite sembrar parrones, duraznos y paltos en sus alrededores. Esta es la minería que debemos promover para aportar fondos importantes que contribuirán al desarrollo de nuevos proyectos en las zonas de mayor pobreza en nuestra región como Cañaris, Incahuasi, Salas, Mórrope, por citar algunas.
Pero, ¿qué nos pasó cuando en Reque una empresa minera (Rio Tinto), una de las más grandes del mundo, quiso instalar un centro de investigación? Por la mentalidad del poblador de Reque pasaron todos los engaños que por décadas han sufrido por el problema de la basura en sus alrededores que no se soluciona todavía. Por esto, un poblador de Reque no va creer que una planta de investigación de minerales no va a contaminar.
Es necesaria y vital la instalación de este tipo de centros de investigación si pretendemos llevar modernidad y competitividad a nuestra Región. Muchos países quisieran que se instalen en sus territorios centros de investigación de excelencia, que mantengan alianzas con centros internacionales dedicados a la investigación, con el objetivo de que se desarrollen soluciones innovadoras en áreas productivas, como la gestión sustentable del agua, la eficiencia energética y las mejoras ambientales.
El desarrollo de estos conocimientos en torno a tecnologías nuevas permite la formación de capital humano de alto nivel. Tenemos varias universidades. Entonces, se debería exigir que un número mínimo de profesionales lambayecanos se incorpore en estos proyectos, para generar capacidad de innovación en nuestra región y no depender siempre de tecnologías foráneas.
En Lambayeque hay también capacidad para instalar plantas de energías renovables no convencionales, como plantas de concentración solar, granjas fotovoltaicas y energía eólica.
Por nuestro alto potencial, deberíamos buscar la creación de un Centro de Energías Renovables, que asociado a nuestras universidades sean una fuente de información y contacto con instituciones de países que llevan la delantera en esta área, como Holanda entre otros.
Pomac es un ejemplo de una cultura de convivencia del hombre con su medio ambiente, que nosotros no hemos sabido apreciarla.
Este Santuario Histórico, Bosque de Pomac, se localiza en el Distrito de Pítipo, provincia de Ferreñafe en cuyo ámbito estuvo el centro económico, político y religioso de la Cultura SICAN o LAMBAYEQUE, una de las culturas indígenas más notables del antiguo Perú. Su rica producción metalúrgica sin parangón en el continente americano, pues ni los Incas ni los Chimús en el Perú, ni los Aztecas de México, tuvieron una producción a gran escala de metal, como sí la tuvieron los eximios metalurgistas y orfebres de Sican, hecha en bronce, oro y plata, como los símbolos destacados de nuestro Perú, como el cuchillo ceremonial “Tumi” y la divinidad de la máscara de ojos alados que representa a Naylamp, que es para la historia del mundo Muchik, el fundador de la primera dinastía de los Reyes Lambayecanos, comparados a Manco Cápac, fundador del Imperio Inca.
Creo que nos ha faltado comunicación, identificación con nuestro pasado, para conciliar lo manifestado referente a nuestra gran producción metalúrgica y el abastecimiento a través de una agricultura orgánica.

Juan José Salazar García

RETO PARA JAVIER VELÁSQUEZ

Será el reto más importante que al congresista Javier Velásquez le corresponde afrontar en su carrera política.
Viene de la Presidencia del Congreso, que es un poder del estado desgastado, desacreditado. Se le dirá también que tendrá una dependencia; sin voz propia frente al presidente García. No goza del aprecio de algunos medios de comunicación nacional, que seguirán acusándolo de diferentes irregularidades. Estos son algunos de los puntos en contra que tendrá que superar.
Nuestro país necesita recuperar el orden. Se ha generado una sensación de debilidad; tiene que encarar el cumplimiento de una serie de actas firmadas por su antecesor con vencimientos en setiembre y en octubre, que significarán inicio de un conjunto de obras, derogatoria de leyes y otros tantos acuerdos que en muchos casos van a ser difíciles de cumplir.
Esto, me parece, es el criterio que ha llevado a nuestro Presidente a la designación del nuevo gabinete, con la presencia de Javier Velásquez que -hay que reconocer-, tiene un estilo peculiar para propiciar el diálogo, para concertar, así como su condición de provinciano en una ardua tarea de problemas por resolver. Tiene ese escenario de acercamiento a los sectores en conflicto que casi en su totalidad se encuentran focalizados en el interior del país. Si a esto sumamos su imagen de autoridad, demostrada con la rebeldía en el Congreso por parte de determinados sectores, que conllevó a la suspensión de siete congresistas por 120 días, que en la práctica equivale a siete meses; todo ello ha prevalecido para su designación.
Es evidente que en esta designación, el conocimiento económico no ha sido el principal elemento a considerar, sino el conocimiento político, en el que, sin lugar a dudas, en este momento en el partido de Haya de la Torre es el mejor operador; el mismo que -a decir de los representantes de otras bancadas- es capaz de concertar y dialogar con otras posiciones e ideologías políticas, lo que le da un valor agregado a su designación.
A ello hay que sumarle la presencia de Rafael Rey en Defensa, que tendrá mucho que ver en la solución de la problemática a enfrentar. Nadie duda de su carácter y férrea disciplina para enfrentar conflictos. Lo mismo, Martín Pérez, ideológicamente de una línea conservadora. A ello agregamos la presencia del Gral. Octavio Salazar en el Ministerio del Interior, quien con su experiencia en la Dirección de la Policía Nacional y su conocimiento de las interioridades de la PN -de difícil entendimiento para alguien proveniente del fuero civil-, sumado a sus exitosos desalojos de Santa Anita en Lima y Chucarapi en Arequipa, lo presentan como una buena elección, dándole así forma a los objetivos del Presidente.
Aurelio Pastor (cartera de Justicia), Córdova (Agricultura), sumados a Nidia Vílchez (PROMUDEH), harán que se cuente con un gran respaldo congresal, que permitirá legislar y encontrar el punto de equilibrio que necesita nuestro país.
Absurdo sería negar mis controversias con Javier Velásquez. Pero, en estos momentos que tanto lo necesita nuestro país, hago sinceros y fraternos votos para que su gestión sea un éxito; con lo que ganará el Perú.
Mis deseos y expectativas son que estos retos los pueda superar.

Juan José Salazar García

RETO PARA JAVIER VELÁSQUEZ

Será el reto más importante que al congresista Javier Velásquez le corresponde afrontar en su carrera política.
Viene de la Presidencia del Congreso, que es un poder del estado desgastado, desacreditado. Se le dirá también que tendrá una dependencia; sin voz propia frente al presidente García. No goza del aprecio de algunos medios de comunicación nacional, que seguirán acusándolo de diferentes irregularidades. Estos son algunos de los puntos en contra que tendrá que superar.
Nuestro país necesita recuperar el orden. Se ha generado una sensación de debilidad; tiene que encarar el cumplimiento de una serie de actas firmadas por su antecesor con vencimientos en setiembre y en octubre, que significarán inicio de un conjunto de obras, derogatoria de leyes y otros tantos acuerdos que en muchos casos van a ser difíciles de cumplir.
Esto, me parece, es el criterio que ha llevado a nuestro Presidente a la designación del nuevo gabinete, con la presencia de Javier Velásquez que -hay que reconocer-, tiene un estilo peculiar para propiciar el diálogo, para concertar, así como su condición de provinciano en una ardua tarea de problemas por resolver. Tiene ese escenario de acercamiento a los sectores en conflicto que casi en su totalidad se encuentran focalizados en el interior del país. Si a esto sumamos su imagen de autoridad, demostrada con la rebeldía en el Congreso por parte de determinados sectores, que conllevó a la suspensión de siete congresistas por 120 días, que en la práctica equivale a siete meses; todo ello ha prevalecido para su designación.
Es evidente que en esta designación, el conocimiento económico no ha sido el principal elemento a considerar, sino el conocimiento político, en el que, sin lugar a dudas, en este momento en el partido de Haya de la Torre es el mejor operador; el mismo que -a decir de los representantes de otras bancadas- es capaz de concertar y dialogar con otras posiciones e ideologías políticas, lo que le da un valor agregado a su designación.
A ello hay que sumarle la presencia de Rafael Rey en Defensa, que tendrá mucho que ver en la solución de la problemática a enfrentar. Nadie duda de su carácter y férrea disciplina para enfrentar conflictos. Lo mismo, Martín Pérez, ideológicamente de una línea conservadora. A ello agregamos la presencia del Gral. Octavio Salazar en el Ministerio del Interior, quien con su experiencia en la Dirección de la Policía Nacional y su conocimiento de las interioridades de la PN -de difícil entendimiento para alguien proveniente del fuero civil-, sumado a sus exitosos desalojos de Santa Anita en Lima y Chucarapi en Arequipa, lo presentan como una buena elección, dándole así forma a los objetivos del Presidente.
Aurelio Pastor (cartera de Justicia), Córdova (Agricultura), sumados a Nidia Vílchez (PROMUDEH), harán que se cuente con un gran respaldo congresal, que permitirá legislar y encontrar el punto de equilibrio que necesita nuestro país.
Absurdo sería negar mis controversias con Javier Velásquez. Pero, en estos momentos que tanto lo necesita nuestro país, hago sinceros y fraternos votos para que su gestión sea un éxito; con lo que ganará el Perú.
Mis deseos y expectativas son que estos retos los pueda superar.

Juan José Salazar García

EL PAPEL DE LAS REGIONES

Descentralizar es redistribuir el poder. Por ello, lo más simple, lo básico, es que las decisiones -cualquiera que sean- deben ser tomadas en el lugar de los hechos. Si hay problemas en Andahuaylas, allí deben tomarse las decisiones; si los problemas son con las comunidades nativas de Bagua, en Bagua. En nuestra Región, si hay problemas de inversión en minería, deben resolverse en nuestra Región. Las propuestas deben salir de la Región que está cerca de quienes están involucrados; de quienes se ven afectados por medidas tomadas o por quienes plantean reclamos.
Los acuerdos o dispositivos regionales que se emitan deben ser consensuados. Es importante acercarse a los afectados, saber sus anhelos, qué dudas tienen, si están bien informados o no, que se involucren, que participen.
Los acontecimientos que estamos viviendo en nuestro país, nos hacen ver que el rol que cumplen los gobiernos regionales, sus presidentes, no está a la altura de lo que esperan los peruanos.
Reorganizar el Estado, en democracia, buscando encontrar esa anhelada justicia social, respetando nuestra variedad étnica, es tarea que debe corresponderles a los Gobiernos Regionales.
Pregunto: ¿Qué papel han jugado los Gobiernos Regionales o sus presidentes, por ejemplo, en la crisis de las comunidades nativas en Bagua? La respuesta es ninguna, o casi nada. El Ejecutivo ha priorizado el respeto a los tratados de libre comercio; los gobiernos regionales no han reclamado sobre el incumplimiento de tratados internacionales referidos a las consultas previas con sus comunidades.
Todo ha estado supeditado a Lima, al Ejecutivo, al Presidente del Consejo de Ministros, al Congreso. Los poderes regionales, en verdad, solo han esperado el desenlace.
Este proceso tiene que profundizarse, perfeccionarse y madurar de una vez por todas. Pero no dependerá de Lima; dependerá de nosotros. Quién mejor que nosotros para conocer los diferentes problemas que han sido ya detectados hace muchísimos meses y para los que a nivel regional ya debería haberse encontrado las soluciones.
Debe haber un conocimiento de la problemática, anticiparse y proponer alternativas. Estoy convencido que esa es nuestra responsabilidad en el próximo periodo de un Gobierno Regional.

Juan José Salazar García

EL PAPEL DE LAS REGIONES

Descentralizar es redistribuir el poder. Por ello, lo más simple, lo básico, es que las decisiones -cualquiera que sean- deben ser tomadas en el lugar de los hechos. Si hay problemas en Andahuaylas, allí deben tomarse las decisiones; si los problemas son con las comunidades nativas de Bagua, en Bagua. En nuestra Región, si hay problemas de inversión en minería, deben resolverse en nuestra Región. Las propuestas deben salir de la Región que está cerca de quienes están involucrados; de quienes se ven afectados por medidas tomadas o por quienes plantean reclamos.
Los acuerdos o dispositivos regionales que se emitan deben ser consensuados. Es importante acercarse a los afectados, saber sus anhelos, qué dudas tienen, si están bien informados o no, que se involucren, que participen.
Los acontecimientos que estamos viviendo en nuestro país, nos hacen ver que el rol que cumplen los gobiernos regionales, sus presidentes, no está a la altura de lo que esperan los peruanos.
Reorganizar el Estado, en democracia, buscando encontrar esa anhelada justicia social, respetando nuestra variedad étnica, es tarea que debe corresponderles a los Gobiernos Regionales.
Pregunto: ¿Qué papel han jugado los Gobiernos Regionales o sus presidentes, por ejemplo, en la crisis de las comunidades nativas en Bagua? La respuesta es ninguna, o casi nada. El Ejecutivo ha priorizado el respeto a los tratados de libre comercio; los gobiernos regionales no han reclamado sobre el incumplimiento de tratados internacionales referidos a las consultas previas con sus comunidades.
Todo ha estado supeditado a Lima, al Ejecutivo, al Presidente del Consejo de Ministros, al Congreso. Los poderes regionales, en verdad, solo han esperado el desenlace.
Este proceso tiene que profundizarse, perfeccionarse y madurar de una vez por todas. Pero no dependerá de Lima; dependerá de nosotros. Quién mejor que nosotros para conocer los diferentes problemas que han sido ya detectados hace muchísimos meses y para los que a nivel regional ya debería haberse encontrado las soluciones.
Debe haber un conocimiento de la problemática, anticiparse y proponer alternativas. Estoy convencido que esa es nuestra responsabilidad en el próximo periodo de un Gobierno Regional.

Juan José Salazar García

HOMENAJE A MI PADRE "CHIQUITÍN"

Cuántas veces han preguntado por Juan José Salazar García. Y la respuesta ha sido: no lo conozco. Si se pregunta por “Chiquitín” Salazar, es fácil; vive en tal lugar, etc.
Le rendiré homenaje a mi padre, en primer lugar, contándoles que esta “chapa” de “Chiquitín” proviene de mi progenitor. En segundo lugar, muchas personas siempre se han imaginado que mi padre era de estatura chica. Les comentaré también que no fue así. Mi padre medía metro setenta, normal.
También pregunté y pregunté por lo de “Chiquitín” y resulta que la “chapa” provenía de que mi padre era el menor del grupo. ¡Y qué grupo! Integraban esta suerte de logia, varios personajes lambayecanos, entre ellos el “Chato” Héctor Aurich, Julio Rodriguez Leguía, Ricardo Ponce Berneachea, Amador Gonzales (padre del Dr Fernán), Salvador Mesones, Cristóbal Salazar, Luis Arbulú, el “Cabezón” Ugaz Berneachea, Castorino Torres (padre de “Kiko”, Maga y Cali), Nicanor Salazar Machuca, Carlos Usquiano (“Chalaquito”), Juan Aurich Bonilla, Augusto y Alejandro Guevara Usquiano.
¡Qué hacían y qué no hacían! Comían frito todos los domingos; espesado los lunes; celebraban los cumpleaños el día y la joroba, con guitarras, chicha y cañazo del bueno. ¡Qué manera de disfrutar la vida!
Mi padre también estuvo presente en la primera etapa de mi carrera política, cuando fui elegido alcalde por primera vez de mi tierra, Ferreñafe, Gerente y luego Presidente de la Corporación de Desarrollo de Lambayeque, Presidente de la Región Nor Oriental del Marañón y Presidente del Consejo Regional de presidentes, hasta el 5 de Abril de 1992, día del golpe de Fujimori.
Me dio siempre todo su apoyo. Me enseñó los principios de libertad y tolerancia, que me marcaron. Me obligó a estudiar en el Colegio Militar Leoncio Prado, “para que te hagas hombre y aprendas a conocer a tu país”. No lo entendí al principio. Cuando salí, en el año 1963, tenía claro que había logrado sus objetivos.
A mi padre le pude regalar mi graduación, también contra mi voluntad. Él ya había sufrido su primera operación de un tumor en el cerebro y mi voluntad era apoyarlo en el trabajo en los fundos que regentaba. Logró que termine mi carrera en la Universidad Agraria del Norte, universidad pública de Lambayeque. Y pensar que yo le decía que no necesitaba estudiar Agronomía. ¿Qué hubiera sido de mí sin la carrera? Más que teorías que aprender, la universidad te enseña a tener criterio.
No discutía mucho conmigo; me guiaba con el ejemplo; le gustaba la agricultura, trabajaba mucho. Mi padre me guiaba siempre con sus refranes, que los tenía a flor de labios para cualquier ocasión y que caían a pelo siempre: “El que pesa por arrobas, no se fija en medias libras” (cuando perdía el tiempo en reclamar pequeñeces); “por andar cuidando el cuy, dejas que se muera la vaca” (cuando a veces descuidaba los temas más importantes por andar liado en temas sin importancia); “las hojas secas nunca volverán a florecer; están muertas” (cuando añoraba lo que no tenia retorno); en fin. “En el campo todos los días aprendes algo nuevo; nunca des órdenes sin conocer a fondo la realidad, corres el riesgo que un caporal se ría por dentro de ti”, me decía.
A mi padre le hubiera gustado que estudie en el San José. No se pudo. No se consiguió matrícula y estudié en el Manuel Pardo, luego de salir del colegio Bulnes. Estudié en el Pardo hasta el segundo de secundaria. Pero, eso sí, mi padre me enseñó las grandezas del gringo Karl Weiss, su disciplina y sus castigos, sus viajes en tren desde Ferreñafe.
Cuando el año era malo para la agricultura y se perdía todo, recuerdo que mi padre se vestía con lo mejor de su ropero. “Cuando estés misio o con problemas, vístete lo mejor posible y pon la mejor cara”, reflexionaba. Cuando me robé a la que hoy es mi esposa, después de una primera reprimenda me dio la casa de campo en Bobadilla. Viví en ella los primeros años y me casé en la capilla del Fundo. ¡Qué feliz se sentiría al saber que el próximo año cumpliré 40 años de casado! Tengo cuatro hijos varones, Martín, Juan José, Adolfo y Boris y con mi esposa, Ana Mesones Carmona, estamos próximos a completar los once nietos.
El primer cigarro y la primera tranca, fueron después de que me había recibido, a los 21 años, valgan verdades, delante de él. Los primeros cigarrillos y la primera tranca de ron, fueron en la época del Leoncio Prado. ¡Qué diferencia con la actualidad!
Mi paso por el Municipio Provincial, en el primer período, le costó que la carretera Ferreñafe-Pítipo -proyecto que como alcalde había iniciado- iba a pasar por su propiedad. Él dio el primer paso: se dividió Cruz de Bobadilla, su fundo, en contra de su voluntad. “Pero, ni modo -me dijo-; si no lo hago yo, quién va a dar el primer paso”. Mi padre me enseñó mucho en la vida, a hacer las cosas de acuerdo a nuestra convicción y respetando a los demás.
Muchas de las veces que tomaba decisiones, o ejecutaba acuerdos, los regidores, consejeros regionales o asesores se sorprendían. Siempre me preguntaban: ¿Por qué lo haces así? La respuesta es que eso viene por la educación que uno recibe en casa; porque tenía que hacerlo. Sonriendo me decía: porque mi padre me enseño así, a hacer las cosas para bien, de acuerdo a nuestra convicción y respetando a los demás.
Mi padre, CHIQUITÍN, siempre está presente, cada día, no como mortal, sino en espíritu y legado, que junto a mis hermanos mantenemos vivo.
Jóvenes, he querido compartir con ustedes parte de mi vida; y espero que, así como yo, valoren mucho el esfuerzo de sus padres. Un abrazo fraterno para ustedes. Y para ellos.
Juan José Salazar García

HOMENAJE A MI PADRE "CHIQUITÍN"

Cuántas veces han preguntado por Juan José Salazar García. Y la respuesta ha sido: no lo conozco. Si se pregunta por “Chiquitín” Salazar, es fácil; vive en tal lugar, etc.
Le rendiré homenaje a mi padre, en primer lugar, contándoles que esta “chapa” de “Chiquitín” proviene de mi progenitor. En segundo lugar, muchas personas siempre se han imaginado que mi padre era de estatura chica. Les comentaré también que no fue así. Mi padre medía metro setenta, normal.
También pregunté y pregunté por lo de “Chiquitín” y resulta que la “chapa” provenía de que mi padre era el menor del grupo. ¡Y qué grupo! Integraban esta suerte de logia, varios personajes lambayecanos, entre ellos el “Chato” Héctor Aurich, Julio Rodriguez Leguía, Ricardo Ponce Berneachea, Amador Gonzales (padre del Dr Fernán), Salvador Mesones, Cristóbal Salazar, Luis Arbulú, el “Cabezón” Ugaz Berneachea, Castorino Torres (padre de “Kiko”, Maga y Cali), Nicanor Salazar Machuca, Carlos Usquiano (“Chalaquito”), Juan Aurich Bonilla, Augusto y Alejandro Guevara Usquiano.
¡Qué hacían y qué no hacían! Comían frito todos los domingos; espesado los lunes; celebraban los cumpleaños el día y la joroba, con guitarras, chicha y cañazo del bueno. ¡Qué manera de disfrutar la vida!
Mi padre también estuvo presente en la primera etapa de mi carrera política, cuando fui elegido alcalde por primera vez de mi tierra, Ferreñafe, Gerente y luego Presidente de la Corporación de Desarrollo de Lambayeque, Presidente de la Región Nor Oriental del Marañón y Presidente del Consejo Regional de presidentes, hasta el 5 de Abril de 1992, día del golpe de Fujimori.
Me dio siempre todo su apoyo. Me enseñó los principios de libertad y tolerancia, que me marcaron. Me obligó a estudiar en el Colegio Militar Leoncio Prado, “para que te hagas hombre y aprendas a conocer a tu país”. No lo entendí al principio. Cuando salí, en el año 1963, tenía claro que había logrado sus objetivos.
A mi padre le pude regalar mi graduación, también contra mi voluntad. Él ya había sufrido su primera operación de un tumor en el cerebro y mi voluntad era apoyarlo en el trabajo en los fundos que regentaba. Logró que termine mi carrera en la Universidad Agraria del Norte, universidad pública de Lambayeque. Y pensar que yo le decía que no necesitaba estudiar Agronomía. ¿Qué hubiera sido de mí sin la carrera? Más que teorías que aprender, la universidad te enseña a tener criterio.
No discutía mucho conmigo; me guiaba con el ejemplo; le gustaba la agricultura, trabajaba mucho. Mi padre me guiaba siempre con sus refranes, que los tenía a flor de labios para cualquier ocasión y que caían a pelo siempre: “El que pesa por arrobas, no se fija en medias libras” (cuando perdía el tiempo en reclamar pequeñeces); “por andar cuidando el cuy, dejas que se muera la vaca” (cuando a veces descuidaba los temas más importantes por andar liado en temas sin importancia); “las hojas secas nunca volverán a florecer; están muertas” (cuando añoraba lo que no tenia retorno); en fin. “En el campo todos los días aprendes algo nuevo; nunca des órdenes sin conocer a fondo la realidad, corres el riesgo que un caporal se ría por dentro de ti”, me decía.
A mi padre le hubiera gustado que estudie en el San José. No se pudo. No se consiguió matrícula y estudié en el Manuel Pardo, luego de salir del colegio Bulnes. Estudié en el Pardo hasta el segundo de secundaria. Pero, eso sí, mi padre me enseñó las grandezas del gringo Karl Weiss, su disciplina y sus castigos, sus viajes en tren desde Ferreñafe.
Cuando el año era malo para la agricultura y se perdía todo, recuerdo que mi padre se vestía con lo mejor de su ropero. “Cuando estés misio o con problemas, vístete lo mejor posible y pon la mejor cara”, reflexionaba. Cuando me robé a la que hoy es mi esposa, después de una primera reprimenda me dio la casa de campo en Bobadilla. Viví en ella los primeros años y me casé en la capilla del Fundo. ¡Qué feliz se sentiría al saber que el próximo año cumpliré 40 años de casado! Tengo cuatro hijos varones, Martín, Juan José, Adolfo y Boris y con mi esposa, Ana Mesones Carmona, estamos próximos a completar los once nietos.
El primer cigarro y la primera tranca, fueron después de que me había recibido, a los 21 años, valgan verdades, delante de él. Los primeros cigarrillos y la primera tranca de ron, fueron en la época del Leoncio Prado. ¡Qué diferencia con la actualidad!
Mi paso por el Municipio Provincial, en el primer período, le costó que la carretera Ferreñafe-Pítipo -proyecto que como alcalde había iniciado- iba a pasar por su propiedad. Él dio el primer paso: se dividió Cruz de Bobadilla, su fundo, en contra de su voluntad. “Pero, ni modo -me dijo-; si no lo hago yo, quién va a dar el primer paso”. Mi padre me enseñó mucho en la vida, a hacer las cosas de acuerdo a nuestra convicción y respetando a los demás.
Muchas de las veces que tomaba decisiones, o ejecutaba acuerdos, los regidores, consejeros regionales o asesores se sorprendían. Siempre me preguntaban: ¿Por qué lo haces así? La respuesta es que eso viene por la educación que uno recibe en casa; porque tenía que hacerlo. Sonriendo me decía: porque mi padre me enseño así, a hacer las cosas para bien, de acuerdo a nuestra convicción y respetando a los demás.
Mi padre, CHIQUITÍN, siempre está presente, cada día, no como mortal, sino en espíritu y legado, que junto a mis hermanos mantenemos vivo.
Jóvenes, he querido compartir con ustedes parte de mi vida; y espero que, así como yo, valoren mucho el esfuerzo de sus padres. Un abrazo fraterno para ustedes. Y para ellos.
Juan José Salazar García